Para el PJ, sería viable usar el voto tradicional para elegir presidente y la boleta única para gobernador.
La posibilidad de que el año que viene la elección provincial para gobernador se realice el mismo día en que se sufragará en todo el país para elegir presidente desató otro debate: si la eventual unificación impediría o no que en Córdoba se apliquen las herramientas creadas por la reforma política; es decir, boleta única y voto electrónico. Para el oficialismo, ante la eventualidad de la unificación, no habría inconvenientes en utilizar la papeleta tradicional para escoger presidente y diputados nacionales, y boleta única y voto electrónico para elegir gobernador, legisladores y tribunos de Cuentas. En cambio, para representantes de la oposición es imposible la aplicación conjunta de los sistemas nacional y provincial en una misma votación. Por el PJ, fue el legislador Sergio Busso, presidente provisorio de la Unicameral, quien intentó despejar las dudas acerca de la aplicación de la reforma política. “Estamos lejos de saber cuándo va a ser la elección. Yo creo que se podrían aplicar los dos sistemas, y haremos todo lo que sea necesario para que se pueda”, señaló Busso. Para el legislador, que también preside la comisión legislativa especial para la reforma política, “probablemente haga falta un convenio con la Justicia Federal; lo que haya que hacer, lo haremos, porque la voluntad es aplicar la reforma”. Busso admitió que votar con dos sistemas distintos podría resultar “más engorroso”, pero minimizó el efecto. También el delasotista Daniel Passerini, titular del bloque oficialista, dijo que “la voluntad política es unánime en torno de la necesidad de que se apliquen la reforma política y sus avances”. Agregó Passerini que él impulsa la aplicación del voto electrónico. Hugo Pozzi, jefe de la bancada radical, dijo que “desde el principio de la discusión por la reforma, la UCR afirmó que, en caso de simultaneidad, primaba siempre el Código Electoral Nacional, con lo cual no se iban a poder utilizar la boleta única y las otras reformas”. Para el jefe del bloque juecista, Roberto Birri, la convivencia de los dos sistemas en una misma elección es imposible. “Si lo logran –agregó–, la votación va a ser un caos de boletas, de listas, de candidatos, de sistemas; se generará un caos peor que el que ocurrió el 2 de setiembre de 2007 y volverán a confundir al electorado”. También opinó Omar Ruiz, legislador provincial del ARI-Coalición Cívica: “Unir las elecciones nacional y provincial significaría hacer caer la reforma, ya que la legislación nacional predomina sobre la provincial e impone el sistema de boleta tradicional que pretendíamos superar con boleta única”. Las divergencias políticas también parecen expresarse en ámbitos de la Justicia provincial, donde no hay un criterio unificado. El 24 de febrero pasado, en una reunión con legisladores, la jueza electoral provincial Marta Vidal dijo que en caso de simultaneidad de elecciones nacional y provincial, “la Justicia Electoral Provincial sólo puede avanzar en la aplicación de la ley provincial hasta la oficialización de las candidaturas; luego rige la ley nacional y el proceso continúa bajo la responsabilidad de las autoridades nacionales”. Sin embargo, otros funcionarios judiciales que prefirieron quedar en el anonimato consideran que es una cuestión de voluntad política y que puede aplicarse mediante la firma de un convenio o acuerdo con la Justicia Electoral Federal. Argumentan que hay un antecedente, ya que en las elecciones de 2009 la Cámara Nacional Electoral permitió el uso de una especie de boleta única para la emisión del sufragio en las cárceles. No obstante, este caso no sería estrictamente lo mismo. |